DEJAR LA TIERRA PERO NO LOS SUEÑOS

Por primera vez en la historia de los Juegos Olímpicos competirá un equipo conformado por refugiados de diferentes nacionalidades. Esta es la historia del nadador olímpico que, como otros 59,5 millones de personas, tuvo que abandonar su tierra por el conflicto en Medio Oriente.

 

El joven sirio Rami Anis, es una muestra del sacrificio y perseverancia que transmite el espíritu deportista enmarcado por la XXXI edición de los Juegos Olímpicos Río 2016.

Con tan solo 20 años de edad, forma parte del equipo de Atletas Olímpicos Refugiados (Refugee Olympic Athletes - ROA) quien competirá en la disciplina natación.

En 2011 Rami dejó su Aleppo natal, una de las ciudades sirias más devastadas por el conflicto. Actualmente se encuentra como refugiado en Bélgica, donde el año pasado no solo consiguió asilo sino también un lugar donde volver a reconstruir su vida personal y profesional.

Desde el país europeo, y en su árabe natal, Rami conversó con el equipo de Sin Fronteras  sobre lo qué significa participar de Río 2016 bajo la bandera olímpica, y cómo fue el camino que tuvo que atravesar para poder llegar a estar hoy entre los diez elegidos por el Comité Olímpico Internacional.

 

¿Qué significado tienen para vos estos cinco años desde que dejaste Aleppo, pasaste por Turquía y Grecia hasta llegar al país europeo?

 

Deje mi país con la esperanza de volver en pocos meses, no esperaba que la guerra durará tanto. No sé cómo han pasado los años y todavía seguimos en esta maldita guerra.

En Turquía entrenaba en el Club Galatasaray pero sin participar en su nombre porque no son muy profesionales, pero seguía con la esperanza de que la guerra acabara y poder regresar a mi país. Cuando vi que el conflicto duraba tanto decidí ir a Europa donde hay mayor nivel en el deporte profesional. Actualmente entreno en el Club Mega y también participó en su nombre.

 

¿Cómo llegás a formar parte del Equipo de Refugiados Atletas Olímpicos?

 

A principios de este año el presidente del comité Olímpico fue a visitar a los refugiados en Grecia y después de su visita decidió brindar 10 tarjetas a deportistas refugiados para participar en las Olimpiadas Río (Ver ROA). Cuando escuche  esta noticia les envié un email y después de comprobar que era uno de los 43 deportistas que tienen un apoyo, a principios de Junio fui escogido para estar entre los 10 atletas que participarían de las Olimpiadas Río. Mi nombre encabezaba la lista.

 

El haber dejado tu país, familia, amigos ¿te hizo pensar en dejar la natación también?

 

La natación es mi vida, y nunca pase por desesperación o depresión. Aunque haya pasado por las peores situaciones por las que un atleta puede pasar no me rendí y seguí el camino, y aquí estoy, por participar en el evento deportista internacional más grande del mundo.

 

¿Cómo te sentís participando bajo la bandera olímpica?

 

Claro que cualquier deportista aspira a levantar la bandera de su país en cualquier foro atlético, pero la guerra me impidió la participación en el nombre de Siria, y yo estoy orgulloso de mi participación en el equipo de refugiados, y mi corazón y espíritu están ligados a mi país Siria.

 

¿Qué mensaje le darías al resto del mundo que se debate la postura que deberían tomar con respecto a la problemática que se vive actualmente en tu tierra natal?

 

Paren la guerra en Siria queremos reconstruir nuestro país y vivir en paz y ya basta de matanza y oscuridad.

 

 

Entrevista por: Natalia Pisoni

Traducción español/árabe: Zuri Flores

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