RÍO 2016: El deporte internacional se suma al pedido de paz en el mundo.

La crisis de en Medio Oriente sigue dejando su marca al rededor del mundo. Por primera vez en la historia de los Juegos Olímpicos habrá un equipo conformado oficialmente por atletas refugiados.

En enero de este año, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, visitó un campamento de refugiados en Atenas donde surgió la iniciativa de conformar una delegación de atletas que se encuentren expatriados a causa del conflicto bélico.

Según Bach, la formación del Equipo de Atletas Olímpicos Refugiados (ROA, por sus siglas en inglés) tiene como fin “enviar un mensaje de esperanza y confianza” a la vez que es una forma de “denunciar la situación de los 60 millones de refugiados”.

De una lista inicial de 43 atletas, el pasado 3 de junio se anunció los diez seleccionados para formar parte de la delegación multinacional. Se trata de un equipo conformado por deportistas de Siria, Sudán, República Democrática del Congo y Etiopía, quienes se encuentran bajo el estatus de refugiados según Naciones Unidas.

Si bien en otras oportunidades el COI ha otorgado la posibilidad de participar bajo la bandera olímpica a personas que no pueden hacerlo en representación de su país de origen, es la primera vez que lo hará un grupo de refugiados. Ellos convivirán con el resto de los deportistas en la Villa Olímpica y participarán del desfile inaugural el próximo 5 de agosto.

La conformación de un equipo oficial de refugiados en Río 2016 hace énfasis en la necesidad de encontrar una solución a nivel mundial al conflicto bélico. Este mensaje también se hizo visible cuando el pasado 26 de abril la antorcha olímpica pasó por el campo de refugiados de Eleonas (Atenas) de la mano de Ibrahim al Hussein, un ex nadador sirio quien quedó incapacitado luego de un bombardeo.

El director del campo de Eleonas, Mahmud Abdelrasul,  manifestó “queremos que esta antorcha ponga en evidencia el problema de los refugiados”.

Los miembros del ROA no podrán alzar las banderas de sus países, ni cantar sus himnos, pero al igual que el resto de las delegaciones, tendrán los ojos del mundo sobre ellos. Su esperanza es que no sólo observen sus aptitudes como deportistas, sino que puedan ver la necesidad de paz de los 60 millones de personas que representan. 

 

Natalia Pisoni


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Comentarios: 1
  • #1

    jorgelina (viernes, 05 agosto 2016 11:29)

    GRACIAS!! esta información nos alerta, educa, moviliza, emociona y esperanza, a la vez que duele tanto pensar que la identidad de estos atletas estará tan vulnerable, sin himno, sin bandera, sin paz.