YEMEN, TEMEN.

Desplazada geográficamente de la gran masa de África, debajo de Arabia Saudita.

Desplazada y oprimida, así se encuentra la República de Yemen. Desde hace al menos dos años se ha intensificado el enfrentamiento entre los grupos rebeldes y el gobierno en exilio.

Como suele pasar últimamente, entre medio de excusas religiosas, políticas y económicas son los civiles los que sufren las consecuencias, y más aún los niños.

Poco y nada se sabe de lo que realmente pasa en Saná, capital de Yemen, mucho menos en el interior del país. No está permitida la entrada a periodistas y “recientemente nos han bombardeado varios hospitales y centros de atención médica” comentó a Sin Fronteras David Cantero Pérez, Director de Médicos Sin Fronteras Argentina, quien sostuvo también que la situación es cada día más crítica y hay muchos voluntarios en riesgo inminente debido a la falta de cooperación y protección de los países de la Coalición.

Aquí nace el primer interrogante. ¿Dónde están los medios de comunicación masivos? Si, esos que pujan por tener la tapa más amarillista, o por mostrar la foto más desgarradora apelando al morbo y la emoción fugaz. Parece ser que nadie intenta si quiera contar lo que está pasando allí. Solo algunos testimonios de médicos voluntarios de organizaciones como MSF nos retratan algo, de lo mucho que allí está sucediendo.

La escasez de agua y los ataques a infraestructuras civiles agravan la situación de más de 3 millones de desplazados internos en el país. Según la ONU y otros organismos, las cifras de muertos superan los 9000 en menos de dos años. Mientras tanto, Arabia Saudita continua los bombardeos por doquier, intentado si, acabar con los rebeldes hutíes pero arrastrando a cualquiera que camine por aquellas calles bañadas de sangre.

Varios líderes reclaman investigación, orden, fin de la guerra, pero lo hacen desde sus escritorios en Europa o Medio Oriente, con aire acondicionado, comodidad y protocolo.

Según Antonio Salort-Pons, Jefe de la Oficina en Madrid del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, “Yemen está a un paso de la hambruna, se encuentra en una situación de emergencia muy crítica”

Así y todo, Yemen acoge hasta el momento 265.000 refugiados que  realizan peligrosas travesías a través del Golfo de Adén.

Según declara en su página web ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) y sus socios, en 2015 sólo recibieron el 43% del presupuesto total necesario para brindar asistencia completa en Yemen. Este año, para hacer frente a la situación en este país, deberían contar al menos con 124 millones de dólares.

Los números espantan, los relatos aunque pocos, también. Sin embargo, todos los días hay cientos y miles que siguen sufriendo y muriendo.

Yemen significa “derecha” y existen varias versiones atribuidas a este significado. Lo cierto es que tanto a la derecha, como a la izquierda, como arriba y abajo del país la gente está dejando de ser gente. El miedo está tomando la vida de cada uno de ellos.

En Yemen, temen.

 

 

EMILIANO ZALAGIONE

 

 

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